Guía de cuidados
Cómo cuidar
tu cuadro
Un cuadro bien cuidado dura años sin perder su impacto. Sigue estas indicaciones simples para mantenerlo en perfectas condiciones.
Limpieza del vidrio
El vidrio protector es la única superficie que necesita limpieza periódica. Usa limpiavidrios común aplicado sobre un paño — nunca directamente sobre el vidrio.
- Paño de microfibra — es el ideal, no raya ni deja pelusa
- Aplica el limpiavidrios en el paño, no en el cuadro
- Limpia con movimientos suaves y circulares
No toques el papel
La impresión está protegida detrás del vidrio y sellada para evitar el ingreso de polvo y partículas. No es necesario — ni recomendable — abrir el marco para limpiar el interior.
Ubicación ideal
Dónde ubicas el cuadro influye directamente en su durabilidad:
- Evita la exposición directa al sol — los rayos UV decoloran la impresión con el tiempo
- Evita zonas de alta humedad — baños sin ventilación, paredes exteriores húmedas
- Mantén distancia de fuentes de calor directo como estufas o radiadores
Limpieza del marco
El marco negro se limpia con un paño seco o ligeramente húmedo. No requiere productos especiales.
- Paño seco para polvo cotidiano
- Paño ligeramente húmedo para manchas puntuales
- Seca inmediatamente después si usas humedad
Manipulación y traslado
Si necesitas mover o reubicar el cuadro, tómalo siempre por el marco — nunca por el vidrio. Para guardarlo, envuélvelo en papel burbuja o una tela suave y mantenlo en posición vertical.
Simple, duradero y sin complicaciones
Vidrio con limpiavidrios
Paño de microfibra y limpiavidrios aplicado en el paño — limpio en segundos.
Impresión sellada
El sellado protege la impresión del polvo y partículas. No necesitas abrir el marco.
Sin sol directo
Ubícalo lejos de luz solar directa y zonas húmedas para que dure años sin cambios.